Ir al contenido principal

Manifiesto por la Paz, la Desmilitarización y la Desobediencia . Presentación el 15 de Mayo del 2026 Día de la Objeción de Conciencia

Manifiesto por la Paz, la Desmilitarización y la Desobediencia Quienes firmamos este manifiesto —pacifistas, antimilitaristas, activistas de la objeción e insumisión, participantes en movimientos sociales y sindicales, y personas comprometidas con la educación y la cultura— apelamos a la sociedad civil a asumir una responsabilidad colectiva inaplazable: convertir el anhelo de paz en una fuerza política capaz de impugnar el orden militar que se nos impone bajo el pretexto de la Seguridad. No buscamos adhesiones pasivas, sino la movilización consciente contra los pilares del régimen de guerra permanente: el rearme, la militarización de la vida pública y la normalización cultural de la violencia. 1. El auge de la militarización y la falacia de la “Paz Armada” Vivimos un incremento alarmante de políticas de rearme —desde la OTAN y la UE hasta el Gobierno español— que presentan como “paz” una doctrina basada en la dominación y la lógica del capital. Se nos dice que la seguridad depende del gasto militar, de la preparación para la guerra y del fortalecimiento de ejércitos poderosos. Sin embargo, la acumulación de armamento y tecnologías de muerte, incluida la inteligencia artificial aplicada a la guerra, no nos hace más libres ni seguros: agrava la fragilidad de la vida, acelera la destrucción de los ecosistemas y alimenta conflictos en todo el mundo. La guerra empieza aquí, en las políticas neocoloniales, en la industria militar que exportamos, en las alianzas que mantenemos, en la legitimación del orden armado. Si queremos paz, debemos construir estructuras de paz, no preparar la guerra. 2. La violencia estructural del capitalismo La guerra no es un accidente ni una excepción: es la expresión extrema de un sistema basado en la explotación laboral, la depredación ecológica, la desigualdad racial y la violencia patriarcal. El militarismo es el brazo armado de un modelo que necesita controlar territorios, poblaciones y recursos. Hoy existen más de medio centenar de conflictos armados, alimentados por potencias que impulsan la industria militar como motor económico. EE. UU., la UE y otros actores promueven un keynesianismo militar que rescata un sistema en crisis a costa de vidas humanas y territorios destruidos. 3. La responsabilidad del Estado español España no es ajena a esta deriva. Aunque se envuelva en un discurso pacifista, el gobierno consolida un gasto militar récord, sostiene bases extranjeras, participa en operaciones de injerencia y se mantiene entre los principales exportadores de armas. Así, se desvían recursos esenciales de la sanidad, la educación y la transición ecológica. Rechazamos la narrativa que normaliza guerras “legales” y pide sacrificar derechos sociales en nombre de compromisos militares. Esa “paz” no es paz: es mantenimiento del statu quo. 4. Otra paz es posible Frente al espejismo de la paz armada, afirmamos que otra paz es posible, una paz con contenido, con raíces, con horizontes: una paz obrera, basada en justicia económica, derechos sociales y lucha contra la explotación; una paz ecologista, fundada en la ecodependencia y el cuidado de la vida; una paz feminista, que desmonte el patriarcado y la violencia estructural; una paz política e insurgente, anticapitalista, estructural, cultural y noviolenta; una paz antiautoritaria y societal, construida desde la autogestión, la horizontalidad y la cooperación, una paz antimilitarista y desobediente, basada en la resistencia civil y la defensa noviolenta de la seguridad humana; una paz antiimperialista, solidaria con los pueblos oprimidos; una paz antirracista, anticolonial y migrante, que defienda dignidades y derechos; una paz que proteja los bienes comunes, garantizando acceso justo y prohibiendo bienes mortíferos; y una paz cultural, que fomente prácticas colaborativas, resolución noviolenta de conflictos y educación emancipadora. Esta paz es incompatible con la paz armada. Apostamos por una paz transformacional que sustituya el militarismo por la cooperación noviolenta. 5. Hacia una estrategia de Desobediencia e Insurgencia Pacifista Para construir la paz necesaria no sirven las viejas recetas diplomáticas. Hace falta un cambio de paradigma: 1º) Pasar del “No a la guerra” reactivo a una impugnación integral del militarismo, la exigencia de abolición de los ejércitos y la conversión de la industria militar en industria civil útil; 2º) Combinar la resistencia a la guerra con la desobediencia; 3º) apostar por la desmilitarización social y política; y 4º) Impulsar una agenda de transarme. 6. Un repertorio para la acción Ese movimiento amplio que queremos articular actuará desplegando una resistencia social, económica, laboral, cultural y política al militarismo mediante estrategias como el boicot, la desinversión, la no colaboración, la objeción fiscal, el señalamiento ético, la insumisión, la denuncia pública, la acción noviolenta, la recuperación de espacios militarizados, el impulso de alternativas económicas y comunitarias, el apoyo a desertores y víctimas, la educación para la paz, la participación en luchas feministas, ecologistas, antirracistas y anticoloniales, y la solidaridad internacional con quienes resisten la guerra. 7. El horizonte del Transarme Proponemos una agenda colaborativa de transarme: un proceso de transferencia de recursos, capacidades y legitimidad desde el modelo militar hacia un modelo alternativo de seguridad humana y ecológica. No es una utopía ingenua: es una necesidad pragmática. La defensa de la vida ya se ejerce hoy mediante prácticas de cooperación, ayuda mutua y resistencia noviolenta. OTRA PAZ ES POSIBLE PORQUE YA EXISTE EN NUESTRAS LUCHAS COTIDIANAS. LLAMAMOS especialmente a las generaciones jóvenes, a las militancias desanimadas y al conjunto de la sociedad a superar la parálisis del miedo. Es hora de actuar, de resistir la guerra y su preparación. INVITAMOS a todas las organizaciones y personas a suscribir este manifiesto y convertirlo en herramienta de lucha en las calles, los centros de trabajo y los espacios públicos y culturales. Para adhesiones: individuales en el siguiente enlace: https://forms.gle/X35n8cETo6LfCztC9 y de colectivos en el siguiente enlace: https://forms.gle/Mrxp9gjz1TkX9jsS7 Todo nuestro apoyo desde ADNV/Alternativa Antimilitarista.MOC Colectivos de Canarias adheridos por ahora: ADNV/Alternativa Antimilitarista.MOC REDESSCAN AC Revista Digital BienMeSabe.org UNIDAD DEL PUEBLO Federación Ben Magec - Ecologistas en Acción MUJERES POR LA PAZ Y ACCIÓN SOLIDARIA CON PALESTINA Asamblea Canaria por el Reparto de la Riqueza COLECTIVO PIE (Paz, Igualdad, Educación) CGT LAS PALMAS Podemos Canarias Asociación Comunidad Palestina en Canarias Asociación Domitila Hernández

Comentarios